Informes por tramo y por obra
El avance por tramo o por estación, reunido en un informe y exportable — el mismo archivo, leído por dónde va la obra.
Trazabilidad en vía · el archivo de la línea
El mapa coloca cada soldadura y cada desvío en su punto kilométrico. Debajo del dibujo, cada punto guarda su acta, su señal íntegra y quién lo firmó — y responde años después, con un filtro.
El sistema deja la línea cargada; a pie de vía solo queda medir.
El mapa
La misma línea se dibuja entera a pie de vía y en la oficina. El color no decora, sino que dice el estado del trabajo. Al tocar un punto sale su ficha.
Soldaduras aluminotérmicas: la planitud se valida contra las 8 categorías de norma — R, B, C, D, E, F, G y H, desde la más permisiva (R) hasta la más exigente (H) — y la alineación contra una banda de −0,50/0,00 mm. La banda de cada punto la aplica el sistema; el operario solo mide.
En la tablet del control a pie de vía cabe una línea
del orden de 165 km completa, con zoom por botones grandes
para el uso a pie de vía. En el panel web de la oficina, una panorámica con las
estaciones nombradas queda siempre a la vista, con una ventana
arrastrable y un Ir a PK que salta centrado a cualquier punto.
Tres niveles de zoom. A escala de Línea las soldaduras se agrupan en barras de densidad —dónde se ha trabajado, de un vistazo—; en Detalle cada una es un punto sobre su hilo, con su PK escrito al lado. La infraestructura calla en neutros; el color queda para los cinco estados de la salud de soldadura, y el verde significa una sola cosa, verificada.
Cómo se mide y se comprueba cada punto — el control de soldaduras en vía
La cadena con fábrica
A menudo hay que intervenir sobre un aparato viejo sin encontrar con qué papeles entró. El desvío que se toca en el mapa abre su expediente de fábrica —el mismo que se midió cota a cota antes de salir—, con su número, su PDF y el estado de su firma.
Las soldaduras hacen lo propio con sus carriles; cada una enlaza la barra anterior y la posterior, y cada barra abre el certificado de fábrica de su carril. De ahí hacia atrás la cadena sigue en la trazabilidad de carriles por colada — qué acero, de qué colada, quién lo recibió.
Comprobar cualquiera de esos expedientes no pide cuenta ni claves. La QR estampado en el papel responde por el certificado del aparato —su número, su firma y si sigue vigente— desde la verificación pública. No es un sello sobre cada soldadura, sino la constancia documental del material.
PK 512+340B-41226-14169262002vigente ✓
DMMDH-B1-60-190-0,11-CR-I-TC · certificado
9262002 — datos de demostración.
El acta
El acta se abre años después sin haber pisado la obra, y está montada para esa lectura tardía. Identifica el punto —línea, PK, vía e hilo—, deja escrita la categoría de planitud, el radio de la curva y el equipo con el que se midió, y enseña la señal contra el límite de su punto con su resultado. Debajo, el sello y el QR.
El equipo no se teclea; sale escrito del propio archivo de la regla. El fichero lleva su regla dentro, y el acta lo imprime tal cual llegó —trazable hasta la calibración con la que se tomó la medida.
Y bajo el acta queda algo más valioso, la señal íntegra. El recorrido completo de la regla sobre la soldadura —en milésimas de milímetro sobre un metro— se guarda entero, no solo su resultado. Por eso se puede volver sobre la medición; está toda ahí, exactamente como quedó.
El servicio
El sistema recibe el Excel de la línea y la deja cargada, con el trazado, las estaciones y los desvíos posicionados en su PK. A pie de vía, lo único que queda es medir.
Cada aparato queda en su PK con su designación, su esquema y sus soldaduras ya creadas como slots. El slot sabe su hilo, su vía, su PK y su curva —recta o con radio— porque todo eso viaja en la designación con la que el desvío se certificó en fábrica. Por eso a pie de vía «ya está puesto» y el operario no teclea nada, solo sube el archivo al slot.
Es la misma designación de los dos mundos. La que se certifica en fábrica es la que, ya en la vía, decide cuántas soldaduras nacen y con qué geometría.
Del Excel entra la línea entera: la geometría con las curvas de cada vía, sus tramos y su tercer hilo, las estaciones con su plano y sus vías interiores, los túneles y los cambiadores de hilo. Y los contratos —quién opera dónde— se definen junto al cliente.
La carga es conservadora a propósito; añade lo nuevo, salta lo existente y nunca borra. La misma pasada se repite cuando el Excel crece, y un desvío ya instalado no se toca —podría tener soldaduras.
El archivo, en pie
El panel de la entidad ferroviaria ya reúne los totales de la red, la actividad reciente y la búsqueda de informes por línea, tipo o PK. «Ir a PK» salta a cualquier punto y su ficha abre el acta.
En preparación
El avance por tramo o por estación, reunido en un informe y exportable — el mismo archivo, leído por dónde va la obra.
La salud de la vía leída sobre la serie de mediciones — el impacto y el desgaste que cada punto ya calcula, agregados por tramo.
Como cada medición guarda su señal íntegra, un tramo puede volver a evaluarse con otro juego de tolerancias sin pisar la vía; se recalcula la conformidad, no se vuelve a medir.
Capacidades del producto en preparación — la base ya está en el archivo, con cada medición y su señal guardadas por su PK.
Documentación completa y verificable en cada recepción.
Una demostración con sus propios materiales, sin compromiso.
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